SONETOS NOVIEMBRE 2011

Autor: Manolo Berriatúa

SEMANA 45

 

En cada esquina

 

En cada esquina hay cientos de tristezas;

en cada mar, la tumba de un marino;

en cada viento, un soplo clandestino;

en cada pecador, tantas grandezas.

 

En cada crimen, mil delicadezas;

en cada ruta, un loco peregrino;

en cada sol, la sombra del destino;

en un poeta, tantas ligerezas.

 

Qué poca mansedumbre en cada mano,

qué mucha podredumbre en cada beso,

qué gran humanidad en un gusano.

 

Y este poema, que es poema preso

de un grito, un malhumor y un yo malsano,

quiere ser reticente en el exceso.

 

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SEMANA 46

  

Vivir

 

Vivir es impregnar de Dios las manos,

plantar cara al presagio de la nada,

sangrar ocasos cada madrugada,

santificar los días más profanos.

 

Vivir es aceptar de los manzanos

su fruta más prohibida y deseada,

presentir la crujiente dentellada

en pleno corazón de los gusanos.

 

Vivir es perfilar tu silueta,

volar dejando el cielo por debajo

y deshacer la muerte beso a beso.

 

Vivir es lo contrario de poeta,

es desgranar tu boca gajo a gajo.

Vivir… tú y yo sabemos lo que es eso.

 

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SEMANA 47

 

Especie extinta

 

Hay especies extintas de caricias

que acumulan tus tactos y mi ocaso,

son fósiles de niebla y de fracaso

que demuestran pasadas avaricias.

 

Hay dos manos encintas de impudicias

que buscaron tu piel a contrapaso;

hay latidos que anidan con retraso

en un pecho de vísceras ficticias.

 

Reniego del amor, ¡a quién le importa!

que me hunda en una ciénaga de hastío,

del cielo de tus besos hoy proscrito.

 

Y todo este desastre lo comporta

perder tu corazón, que fue tan mío

que duele su recuerdo en infinito.

 

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 SEMANA 48

 

 

Coge la vida al vuelo

 

Coge la vida al vuelo y dale duro,

desgárrale el precinto al infinito,

dile a tu Dios: “ya no te necesito”,

y echa la puerta abajo del futuro.

 

Engaña con la audacia del perjuro,

presume del fracaso y del delito,

juega al amor sin tasa y sin gambito

y al sexo sin la raya de bromuro.

 

Envida de farol a Satanás,

y embárcate en absurdos y quimeras.

No dejes que este polvo acabe en lodo.

 

No aceptes la ignominia de un quizás

sabiendo que dispones, cuando quieras,

de mi ya, de mi siempre y de mi todo

 

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