SONETOS DICIEMBRE 2011

Autor: Manolo Berriatúa

SEMANA 49

 

Cuasihumano

 

Si es mi parte animal —tal vez lo sea—

la que busca el refugio de tu boca,

no intentes razonar que no le toca

ese inútil esfuerzo a mi odisea.

 

Es mi fe de poeta la que crea,

mi firme veleidad la que convoca,

mi pluma sin bozal la que retoca,

mi herida la que da en tu panacea.

 

Con tus labios llenando mis vacíos

y tu risa domando mis rencores,

puedo retar a Dios a un mano a mano.

 

Que hay rincones de ti que son tan míos,

que son refugio al fin de mis temores,

y en ellos me transmuto en cuasihumano.

 

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SEMANA 50

 

El tuerto

 

Un tuerto se observaba en el espejo.

¿Seguiré siendo tuerto?, se decía,

pues su mirada impar se rehacía

con la duplicidad de su reflejo.

 

Con su mirar ciclópeo y disparejo

lanzaba un guiño fatuo a su utopía,

y ésta un guiño a su vez le devolvía,

ahuyentando el pesar de su complejo.

 

Y el tuerto, tan pagado de sí mismo,

ha dejado de ser, en su espejismo,

de los ciegos insigne soberano.

 

¡Qué fácil es doblar nuestro bagaje!,

hasta un emperador se cree de traje

cuando anda más desnudo que un gusano.

 

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SEMANA 51

 

Partículas humanas

 

Se quebrará el futuro en mil pedazos,

responderá el infierno a mi llamada,

cogerá la paloma, equivocada,

su laurel en el mar de los sargazos.

 

Se firmará la paz a cañonazos,

serán los mares sólo agua estancada,

el amor, bambalinas y fachada,

y el odio medrará en cómodos plazos.

 

Habrá una estrella tibia y varicosa,

habrá eclipse de sol, luna remisa,

un gris amanecer, negras mañanas

 

y una noche mefítica y viscosa.

Pero allá donde reine tu sonrisa

habrá luz y partículas humanas.

 

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 SEMANA 52

 

Ángel venido a más (a Clarita)

 

Ángel venido a más, niña escondida

tras la sonrisa núbil, sonajero

que deshace el silencio más artero,

adagio en clave sol desconocida.

 

Hermoso mecanismo de mi vida;

tres terrones, dos besos, ningún pero;

indulto a bocajarro en el albero

de mi paternidad mal defendida.

 

Precisa tentación de apretujones,

tu abrazo, como tibia enredadera,

me anuda a tu verdad sin concesiones.

 

Tan de hoy, tan de ayer, tan de otra era,

quererte es desandar desilusiones,

mirarte es entender la primavera.

 

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