SONETOS FEBRERO 2012

Autor: Manolo Berriatúa

SEMANA 6

 

Reparación

 

Colma de plenitud tanta carencia,

afina tanta nota discordante,

completa mi tenaz cuarto menguante,

sella mi radical con tu valencia.

 

Revoca de ilusión mi indiferencia,

da firmeza a mi paso vacilante,

corrige mi deriva diletante

con la brújula audaz de tu presencia.

 

Renueva mis potencias en desuso,

haz del amor futuro y objetivo,

culmina ese guión que nunca acabo.

 

Ensambla lo que el tiempo descompuso

y haz de mi corazón fruto cautivo,

porque libre sin ti fue más esclavo.

 

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SEMANA 7

  

Distinto

 

Nada lógico, gris o razonable,

jamás un giro simple o previsible,

refúgiate en lo inútil, lo imposible

y escapa del común catalogable.

 

Busca siempre lo absurdo, lo impensable,

concibe sin rubor lo inconcebible,

persigue sin pudor lo inaccesible

y trata de alcanzar lo inalcanzable.

 

Enfréntate, sin Dios, contigo mismo;

sin freno y sin bozal, con el futuro;

y sin el hilo de oro, al laberinto.

 

Mírate en la ficción de un espejismo,

deslumbra en tu momento más oscuro,

y así podrás gritar que eres distinto.

 

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SEMANA 8

 

Una vida después

 

Alguna gloria, alguna podredumbre,

un regusto a mujer, una sed crónica,

mil derrotas y una victoria agónica,

tanto trepar sin alcanzar la cumbre.

 

Una novia al azar, incertidumbre

más hedónica siempre que platónica.

Noche tras noche turbia y polifónica

hacían de lo insólito costumbre.

 

De pronto tú, de pronto tu mirada,

mil millones de estrellas y tus ojos

hendiendo lunas, calibrando soles.

 

Y una vida después, apenas nada,

sobresale entre restos y despojos

un nítido recuerdo de arreboles.

 

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SEMANA 9

 

Nosotros

 

El sueño es un asunto solitario;

la muerte, un compartir suerte y esquina;

el amor, cara o cruz, rosa y espina;

tu boca, un cataclismo necesario.

 

Un verso es el oscuro corolario

de cada noche pérfida y supina;

la fe es un marcapasos que rechina;

la libertad, esperma carcelario.

 

Y nosotros, tan miedos y rutina,

entramados de sombra y contraluces,

huiremos de batallas, torticeros

 

espectros con olor a naftalina.

Temo que para tantos avestruces

nunca habrá suficientes agujeros.

 

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