SONETOS MAYO 2012

Autor: Manolo Berriatúa

SEMANA 19

 

No cura el tiempo

 

Dicen que el tiempo es hábil cirujano,

que no hay herida tal que comprometa

su fama de aliviar con la lanceta

del dulce olvido el cáncer más insano.

 

Mas desde Adán, a cuento de un manzano,

cambió su bisturí por la cruceta

del hombre, la indefensa marioneta

que danza a los acordes de su mano.

 

¡Pobre mortal!, no ves que tu campana

dobla muchas más veces que repica.

¿Quién te vendió que el tiempo todo sana?

 

¿No escuchas en la tierra el azadón?…

No cura el tiempo, el tiempo verifica

que es más polvo que gloria el corazón.

 

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SEMANA 20

 

A la Pizarra

 

Sujetos, complementos, predicados,

un diptongo, dos ríos, tres ciudades,

decenas y centenas y unidades,

sumas, restas, enteros y quebrados.

 

Las tres virtudes, Dios, siete pecados

conviven sin pudor ni hostilidades.

Ventana primordial, tus vanidades

acaban encalando entarimados.

 

Borrada su vocal, quedó un acento

huérfano, que ha perdido su sustento,

escasa cicatriz para una herida

 

que en blanco beso le dejó la tiza

antes de entre chirridos, enfermiza,

dejarse en polvo cultural la vida.

 

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SEMANA 21

 

El cisne y el poeta

 

La muerte se hace arpegio en la laguna

y el crepúsculo leve de las rosas

se esparce en mutiladas mariposas

que en un ala basaran su fortuna,

 

para ir a dar en tierra una por una,

como lágrimas púrpura, sedosas

espumas de los ojos de las diosas

que amortiguan los pasos de la Luna.

 

Ha cuajado la noche en terciopelo,

en un réquiem de pluma la belleza

y en espejo rasgado la tristeza.

 

Así, el poeta entrega, último vuelo,

su verso, mudo canto de sirena,

al frágil pergamino de la arena.

 

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SEMANA 22

 

Amistad a lo ancho

 

No anhela la amistad ni espera pagos,

no aduce ni motivos ni razones,

no se forja de buenas intenciones,

ni escribe cartas a los Reyes Magos.

 

No abrillantan su lustre los halagos

ni se ensucia con pulcras reflexiones.

No apela nunca a trampas ni cartones

y no se intensifica con amagos.

 

Se trata de lograr que el yo contigo,

por difícil que sea el desafío,

tenga el mismo valor que el tú conmigo.

 

No sirve el corazón sin compartirlo

y es estéril decir amigo mío

si no hierven los labios al decirlo.

 

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SEMANA 23

 

El Jardín

 

En el jardín brillaba nuestra estrella,

la más pequeña pícara y sonriente,

que detrás de una nube complaciente

cómplice del amor, ya no destella.

 

Pero el flash de una pérfida centella,

surgiendo, raro sol, desde poniente,

lanzó su fogonazo incandescente

e incendió de rubores a la bella.

 

El tictac de sus pasos y el sendero,

sus dudas, su retorno, mi “te quiero”

y un beso en la penumbra recobrado...

 

No pudo ese fugaz trazo de cielo

deshacer con su guiño nuestro anhelo,

y floreció el jardín: rosa y pecado.

 

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